Alonso Cano: el horizonte estético de la escuela granadina de escultura

Por en
Cabeza de San Pablo

Antecedentes

La escuela granadina de escultura es sin duda una de las más sobresalientes del panorama artístico nacional e internacional en la actualidad y en el pasado. Su importancia radica en los integrantes de la misma, así como la calidad de las obras que se pueden adscribir a esta escuela.

Los antecedentes de la escuela granadina de escultura fueron de gran calado. Por ello no puedo entrar a valorarlos en su justa medida en un post como este. Aún así, debo al menos mencionar a los más importantes artistas que de un modo u otro, fueron influencia directa para aquellos otros artistas que se adscribieron a esta importante escuela:

  • Precedentes germen. Aquellos artistas y obras que dejaron su huella en la ciudad de Granada y que aunque no se consideran escultores de la escuela granadina, se puede decir que influenciaron a los otros. Me refiero a dos grandes artistas muy polivalentes que llegaron a Granada poco después de la toma de Granada para trabajar en alguno de los numerosos proyectos reales, monacales y cortesanos. Diego de Siloé (1495-1563) y Jacobo Florentino (1476-1526) son los artistas en los que pudieron encontrar inspiración los iniciadores de esta escuela. Muy importante fueron también los escultores Felipe Bigarny (1475-1543), Domenico Fancelli (1469-1519).
  • El inicio de esta escuela es uno de los apartados más interesantes de la historia del arte de la escultura, ya que consecuencia del contexto histórico-social-cultural nacional e internacional se inicia el camino hacia el naturalismo escultórico con dos figuras clave. El denominado germen de la plástica escultórica de la escuela de Sevilla y Granada, Pablo de Rojas (1549-1611); y por otro lado, Alonso de Mena (1587-1646).
  • Pablo de Rojas fue por tanto, el escultor clave en el inicio de la escuela granadina y sevillana. Nacido en Alcalá la Real, fue el maestro de Martínez Montañés (el Lisipo de la madera que también era de Alcalá la Real) el cual inició la plástica escultórica de la escuela sevillana. Es un artista que si bien no está tan reconocido como debiera, sí se ha estudiado de modo riguroso. Pero en este post, me quiero detener un poco más en la figura de Alonso de Mena para poner en valor su importancia.
  • Alonso de Mena, escultor polifacético, trabajó diferentes soportes (piedra y madera). Es un escultor poco reconocido y estudiado (eclipsado por su hijo: Pedro de Mena), pero fue un artista de enorme trascendencia. Ostentó el taller más importante de Granada, y en el mismo aprendieron artistas que tuvieron una notable importancia en la escuela granadina y sevillana. Pedro Roldán (1624-1699) , padre y maestro de Luisa Roldán ( 1656-1702, la Roldana, tan de moda en la actualidad que llegó a ser escultora del rey). Bernardo de Mora, que se casó con una hermana de la mujer de Alonso de Mena. Fue padre y maestro de una de las sagas más importantes de escultores en la escuela granadina del siglo XVII, los Mora: José de Mora, Diego de Mora y Bernardo de Mora. Estos crearon lo que se ha conocido como el estil/modo granadino al que se adscribieron posteriormente muchos artistas del XVIII y XIX.

Alonso Cano (1601-1667) escultor:

Alonso Cano es nombrado en 1651 racionero mayor de la catedral de Granada por Felipe IV. En 1652, toma el cargo con la condición de ordenarlo sacerdote al año siguiente. El motivo principal de la vuelta a Granada fue la ejecución de unos lienzos para la capilla mayor de la catedral de Granada. Un encargo de gran envergadura que ejecutó de modo magistral con un ciclo de la vida de la Virgen, uno de los más importantes en la historia de la pintura universal.

A su vuelta a Granada desde la corte (1652), Cano hizo evolucionar la plástica granadina de una incipiente escuela. En el campo tridimensional, Cano revitalizó la escuela con su particular concepción clasicista de gran elegancia y sobriedad, idealista de profunda espiritualidad religiosa intimista, casi mística pero sin extremar los sentimientos expresivos representados. Optando por una representación naturalista con un punto de idealización, de gran austeridad policroma (deja de lado los estofados y hace uso de pigmentos puros) que buscaba la exaltación de un profundo sentimiento cristiano.

Cano vuelve a su Granada natal, como un artista consolidado de gran nivel. Instaló su estudio en el primer piso de la torre de la catedral de Granada, desde donde impartió un magisterio no tutelado de modo oficial, ya que en ningún caso se conoce que fuera un taller propiamente dicho. Artistas como Pedro de Mena (con el que entabló una gran relación de amistad), José de Mora, Bocanegra o Juan de Sevilla fueron habituales visitantes del estudio.

Las características propias del estudio y su acceso, hizo que Cano tuviera que buscar ayuda para la ejecución de figuras escultóricas de gran tamaño, por lo que trabajó en colaboración con Pedro de Mena en el estudio de éste (ejemplo: obras del crucero del convento del Santo Ángel, hoy en el museo de Bellas Artes de Granada: san Diego de Alcalá, San José, San Antonio de Padua y San Pedro de Alcántara). Obras en las que Mena evolucionó hacia un estilo propio basado en todas las experiencias del taller paterno, y las influencias de Cano, para convertirse en el más afamado e importante escultor del momento.

Obras icónicas referente

Alonso Cano creó gran cantidad de obras para una ciudad de Granada que se encontraba en un proceso de reconstrucción de todo tipo de edificaciones religiosas que intentaban evangelizar (cristianizar) a modo de catequesis plástica el interior de los diversos edificios que llenaban la ciudad de Granada de iglesias y conventos para tal fin.

Lo más llamativo de toda su producción escultórica es la creación de unos prototipos iconográficos de enorme éxito y trascendencia. El ejemplo más claro es el de la Inmaculada del facistol (que también diseñó el polifacético artista) de la catedral de Granada (desde siempre en la sacristía de la catedral), en el que se basaron e inspiraron otros como Pedro de Mena. Del mismo modo, podríamos hablar de la Virgen de Belén. Formas fusiformes (romboidales), relaciones cóncavas y convexas en el estudio de los pliegues, de belleza equilibrada y serena, con una honda e intimista religiosidad (miradas introspectivas hacia sí mismas) cristiana son algunas de las características propias de las obras referidas que serán posteriormente de la escuela granadina.

La estela de Cano en la escuela granadina de escultura

Alonso Cano se puede decir que fue el artista más importante de esta escuela por la calidad y versatilidad de sus obras, pintura, dibujo, escultura y arquitectura. Fue sin duda el más influyente en los artistas posteriores a sus creaciones.

Artistas como Pedro de Mena ( 1618-1628), José de Mora ( 1642-1724), Diego de Mora (1658-1729), José Risueño (1665-1721) o Torcuato Ruíz del Peral (1708-1773) fueron los continuadores de la estética emprendida por Cano. Cada uno con sus características propias, pero con ciertas concomitancias relacionadas con el ideario creado por Cano, que hacen de esta escuela una de las más importantes y peculiares.

La importancia y calidad de los artistas está fuera de toda duda. Ya en el siglo XVII, José de Mora fue escultor de cámara del Rey Carlos II, aunque el más afamado y reconocido escultor del país era Pedro de Mena. Pedro de Mena en la actualidad (últimos 10 años) está muy cotizado en el mercado del arte. Se han llegado a vender obras suyas por valores de 7 cifras. En cuanto a José de Mora, sin llegar a los umbrales económicos de Mena, se han vendido obras muy caras. Y por ejemplo, José Risueño en Tefaf 2020 (Maastricht) se ofreció un Ecce Homo por la cifra de 300.000 euros.

Sin duda alguna, el hecho clave en la revalorización de la escultura granadina de madera policromada fue la exposición de finales de 2009 inicios de 2010 en la National Gallery de Londres: “The sacred Made Real. Spanish Painting and Sculpture”.

Características propias de la escuela granadina en base a la obra de Cano

  • Expresividad exenta de dramatismos radicales, pero con hondo sentimiento religioso, creando imágenes muy cercanas, concebidas para despertar emoción y sentimiento religioso trascendente en el corazón del que ve las obras.
  • Composición de figura aislada, raramente se ejecutaron grupos escultóricos con varias figuras.
  • Predilección por composiciones de pequeño formato, de estilo preciosista, con enorme calidad en la ejecución de detalles.
  • Uso de pigmentos puros, raramente se hacen ejecutaron obras con estofados predominantes (sí en cenefas o detalles). La policromía es austera y rigurosa.
  • Versatilidad de los artistas, que en general no sólo creaban las obras escultóricas sino que también las policromaban.
  • Iconografía religiosa como temática básica. Catequización de la obra escultórica para enseñar los nuevos postulados del concilio de Trento.
  • Predilección de la talla de madera policromada.

Conclusiones:

La escuela granadina de escultura es una de las más brillantes páginas de la plástica tridimensional de la historia del arte en España, y ¿por qué no? también universal.

La cantidad de obras/artistas y la calidad de los mismas/os hace que ya en el siglo XVII fueran un referente. En la actualidad siguen siendo referente en la valoración de coleccionistas y museos nacionales e internacionales con ventas extraordinarias.

Si tiene una obra de estos artistas, ¡está de suerte, tiene un tesoro! que se puede cuantificar y estudiar de modo riguroso, por especialistas en esta materia titulados en historia del arte. Conocedores de primera mano de todos estos grandes artistas. Entre a conocernos.

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